Método de escritura
- Adrian Gonzalez

- 31 ago 2020
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 2 nov 2020

En los últimos días estuve ocupadísimo en el trabajo de mi nueva novela, tengo interés en publicarla en editorial tradicional, por lo que tuve trabajo extra. Más allá de dos correcciones, una revisada de lectores cero y una nueva vista a las 341 páginas (muchísimo cuando odias corregir) Dio paso a una nueva etapa ¿Cuál es esa? Buscar editoriales. Claro, al escribir uno piensa que el último paso es ponerle punto final a la novela, y no, hay muchísimas cosas más que no tienen nada que ver con escribir. Tardé varios días en encontrar unas veinte cinco que se adapten a lo que quería, revisando al menos unas cien páginas webs, catálogos y que acepten manuscritos. Con todo el desgaste mental que lleva revisarlo, uno se lo toma lo más tranquilo que puede y los días transcurren más rápido de lo que quisiera. Al tener cada una de las editoriales que me parecía se adaptaban a la novela. Tuvieron que irse unas siete, algunas por no residir en España y otras por tener la recepción de manuscrito cerrada o simplemente no estar interesado en recibirlas. En esta última se puede ir a contactos, extraer el mail y enviar el manuscrito sin más. Pero es algo que no me gusta hacer cuando no están solicitando nuevos autores o manuscritos. Por fin después de tanto trabajo, fui premiado con unas diecisietes que pudieron recibir la novela. A eso hubo que sumarle la carta de presentación, biografía de autor, curriculum literario, y hacer el envío, a consta de lo que solicitaba cada editorial para la recepción del manuscrito. Al final del largo trayecto solo queda esperar entre 3 y 6 meses la respuesta del editor, mientras tanto, no queda más que ponerle ganas al próximo proyecto.
Hoy me gustaría hablarles de cómo se prepara la novela antes de escribir el primer párrafo. Y es que tenemos un trabajo profundo detrás, para ponernos realmente a trabajar en la novela. Para eso debemos crear el mundo que se va a revelar a cada página, y eso se construye con los siguientes pasos.
Idea
Tenemos que tener cimientos sólidos antes de crear una historia y darle forma. Por eso nos basamos en una idea vinculada a los sucesos de la trama y cada uno de los desenlaces. Para mi novela El legado, quería desarrollar el lado oscuro y escondido del ser humano, para eso, utilicé como icono las máscaras.
Historia
A partir de la idea podemos crear la historia, dónde, cómo y por qué, transcurren los sucesos en esta novela. Contaremos, para nosotros, como se desarrollaría y los personajes principales y antagonistas. Es una historia general, por lo que no vayan a meterse en trasfondos, descripciones, entornos, ni nada de ello. Contemos un panorama de ese mundo que queremos crear. Citando a Myself, escribí en base a la red social, el estado de la humanidad y el mundo en una época futurista. Interiorizando con la red virtual. Donde tenia al protagonista (Katarina), su determinación (rescatar a su hija) y el antagonista (destruir a la red social).
Sinopsis
En esta parte, ya desarrollaremos la novela abordando acciones del personaje, los conflictos, su viaje y un final. Si, sobre todo tenemos que saber el final y plasmarlo de manera borrador en la sinopsis. Para empezar tendremos que saber cómo va a terminar, pero descuiden todos estos pasos, lo desconocerán los lectores. Usaremos una página o dos, para completar una novela, por lo que debemos de resumir muchísimo, y no importa si escribimos cien o mil páginas, el desarrollo de la sinopsis es igual para todos los casos. Siempre y cuando tengamos en claro los puntos fuertes: idea, historia, personajes, conflictos y desenlace.
Escaleta
A continuación dividiremos la sinopsis generando los capítulos de la obra. De punto a punto iremos marcando cuanto entrará de nuestra novela y la desglosaremos. Dividiremos esa fracción en un capitulo, teniendo en cuenta la estructura, los personajes, el tiempo y lugar. Luego haremos una descripción de los puntos importantes.
Personajes
Por ultimo tendremos que darle vida a nuestros personajes, tanto a los principales, secundarios y cada uno que nombremos (con menor magnitud de detalles). No solo necesitamos saber nombre, peso, edad y su historia. Tenemos que ir más allá, como si realmente existiera y conociéramos esas personas. Entender sus miedos, sus aspiraciones, que le gusta, que prefiere de comer, que no, lo que le irrita, el estado de ánimo, sus debilidades, su fortaleza, que lo impulsa. El lector no conocerá todo lo que escribamos, y tampoco debemos de echárselo en la cara, solo por haberlo descrito. Estos datos son los que van a llevarnos a que el personaje crezca, evolucione y se sienta real en la historia. Cada actitud y accionar, será en el impulso de cómo es y se siente en ese momento. Sin forzarle sentimientos, sabremos como reaccionaria.
Se preguntarán ¿Dónde están las musas? En tiempo de antaño, supongo. Nosotros nos sentamos a trabajar, como cualquier profesión, y estimamos un tiempo, una extensión de páginas, capítulos o palabras, siempre poniendo un objetivo del día laboral. A pesar de que se pueda escribir más, nunca es bueno forzarlo, hay saber llevar los tiempos y entender que el exceso nunca es bueno.
Esto es el panorama que trabajamos a la hora de crear una obra y finalizar el primer borrador. Bien pueden entender un poco más este arte de la mano del maestro Stephen King, en su libro, “Mientras escribo”.
Espero que hayan disfrutado de este "detrás de cámara" de nuestra profesión y como he dicho al comienzo, fuera útil para los nuevos escritores.
Saludos a todos.
Nos encontramos en la próxima entrada de blog.






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