Mariel de Redwall - Brian Jacques
- Adrian Gonzalez

- 6 mar 2020
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 22 may 2020

Estábamos de paseo en San Telmo con mi novia quien quería visitar los artesanos de ese lugar. Siempre que voy lejos de mi ciudad, no pierdo oportunidad de buscar libros, (acá solo hay librerías comerciales). Encontramos una buena de esas de segunda mano, donde están todos los libros a menos de la mitad de precio, y puedes encontrar buenas obras y libros que nunca verás en una librería de puros bestsellers. Con lo primero que di fue con el libro de Alexandro, el hijo del sueño, de Manfredi. Desde ese momento la mente cambio el chip a buscar novelas históricas, entre los libros que seguían no encontré nada interesante de esto, pero si di con Mariel de Redwall. Si lo ven desde el contexto nada tenía que ver a lo que buscaba, pero no pude dejar de sentirme atraído por la ilustración. En ella encontré una lucha entre animales, siempre me gustaron los cuentos o animaciones donde estos son los protagonistas. Era una buena escena de combate entre pirata y lo que parecía un fraile y una campana siendo impactada por un rayo. Algo bueno debía de venir de todo esto. El pequeño resumen del dorso decía bastante de lo que trataba para convencerme de mirarla por dentro, estaba a un pie de llevármelo, y todavía indagaba un poco más. Bueno nadie quiere llevarse a casa un libro de 400 páginas ilegibles ¿no?
“La tranquilidad reina en la abadía de Redwall: se acerca el jubileo del abad Bernardo y todos están excitados ultimando los preparativos. Sin embargo, fuera de los muros rojos, Gabul el Salvaje, una rata marina temible, conocida por su codicia y crueldad, ansia más poder y dejar claro que él es el señor de todas las aguas. En su último saqueo ha capturado su mayor trofeo: una hermosa campana de cobre, oro, Bronce y plata que parece encerrar un enigma: en su base, unos versos grabados advierten del peligro que se cierne si la campana cae en manos enemigas, y en el borde superior figuran extraños dibujos cuyo significado solo conoce el señor de Salamandastron, enemigo de Gabul y toda la escoria marina”.
Al abrirlo te encuentras con un mapa, es algo que en los libros de fantasía queda muy bien, y este tiene la particularidad de tener leyendas a un lado y un acercamiento a la isla del antagonista, con el paseo de quienes seguirán nuestra heroína. En cada capítulo tienes un recuadro ilustrado de la acción principal a la que con lleva el texto. Si antes lo quería llevar a casa, ahora estaba convencido. Era demasiado bueno para dejarlo atrás. Un libro del cual jamás había escuchado, ni el autor, ni visto la portada, y estaba en ese lugar para encontrar algo así. Comprado
No me hubiera importado que sea más para niños, ya que estaba referido con animalitos, y parecía más tirando a un estilo de Dysney. Entonces más quedé sorprendido en cuanto a las primeras páginas Gabul, el salvaje, el rey del pirata, se cargaba a uno los capitanes con una muerte a traición digna de su especie.
El autor explaya la novela en tres puntos de vistas, Gabul (antagonista), Mariel (Heroína) y la abadía de Redwall (punto neutro), avanzando la novela, agrega dos más con conflictos con la abadía y Gabul.
Es una historia interesante desde cualquiera de los puntos que el autor nos presenta, mostrando siempre acción y avance en la historia. Con un manejo de incontables de personajes y cada uno con una personalidad que puedes palpar y sentir que son verdaderos. Los conflictos desarrollados son atípicos y por momentos sorprende sin ser lineal ni predecibles.
Es de esas novelas que, a pesar de la extensión, enamoran y no dejan que pares de leerla, siempre quieres seguir hasta el próximo y al llegar, pides más. La historia emociona tras el avance y no deja de sentir que quieres más aun al final. Pocas veces se pueden encontrar novelas así por eso tomo el tiempo para poder plasmarla en el blog y que otros puedan de vivir las aventuras de Mariel.
Si tengo que recordar algo sobre esta obra serían: los manjares de la abadía, el amor de Tarquino por Rosita, la patrulla Salamandastron, el esfuerzo de todas las criaturas por proteger la abadía, que un pirata se comporta como tal, hasta el momento final, la convicción y valentía de Mariel.
Si tendría que calificar esta obra seria con cinco estrellas, pero no me gusta hacer eso, y por eso no le dedico reseñas a los libros que leo, sino que me gusta hablar de lo que encuentro dentro. Respeto cada una de la personalidad impuesta por el autor, su manera de contar la historia y finalizarla, lo extenso del texto y todo lo que conforme la novela y no solo hablando de esta, sino de todas. Si la obra me gustó, no voy a dudar en trasmitirlo, de otra forma, no participo de hablar mal en algo que para otros puede ser excelente, porque el gusto es diferente para todos y por ello solo plasmo lo que me gustó y puede que les guste.
EULALIA.






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